Querétaro Disruptivo, pt. 2

Caminar, como todo acto de rebeldía, requiere de la sensatez y la paciencia que te da la libertad.

Esta ciudad parece estar destinada a las manos de los ideales conservadores: disfruta siendo su carnada.

Sin embargo, sólo tienes que caminarla para percatarte de que este sitio le pertenece a los que andamos por las banquetas, a los que olemos los locales y los andadores y a los pasajeros del colectivo que recorren las periferias.

Cualquier tentativa de disrupción inicia en la comprensión de signos y gestos elementales: miradas y cuerpos quebrados; reconocer las huellas que va sembrando entre nosotros el desencanto.

 

Por Warpola